Cuidado con los antiinflamatorios por el Dr. Juan Carlos Albornoz.
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) son una de las medicinas que prescribe con más frecuencia el traumatólogo . Se calcula que 30 millones de personas consumen diariamente estos productos, de las cuales el 25% son mayores de 65 años. Sin embargo, estos medicamentos no son inofensivos, hay que tener muchas precauciones al consumirlos. Todavía está reciente el escándalo de Vioxx®, y luego un problema similar con Celebrex®, Bextra ®y Arcoxia®, que después de tener años en las farmacias se determinó que aumentaban el riesgo de problemas cardiovasculares y se retiraron del mercado.
Ahora, uno de los antiinflamatorios más comunes y antiguos, el Diclofenac (conocido comercialmente como Voltaren® o Cataflam®), está bajo escrutinio. La razón es un estudio publicado este mes en la prestigiosa revista norteamericana JAMA ( Journal of American Medical Association) y realizado en la Universidad de Newcastle, de Australia que lo coloca casi a la par con el Vioxx® en cuanto a riesgo cardiovascular se refiere. En este estudio se revisaron 23 trabajos de investigación sobre el efecto cardiovascular de los Antiinflamatorios y se concluyó que el Diclofenac puede aumentar hasta 40% la posibilidad de accidentes vasculares o infartos en pacientes con factores de riesgo. El investigador David Henry, quien encabezó el estudio, dijo que los resultados tenían graves consecuencias para los diabéticos, fumadores, hipertensos y personas con cardiopatías. Dijo, sin embargo, que en pacientes jóvenes y sanos no existe el mismo peligro. En este análisis, el medicamento con mejor puntuación cardiovascular resulto ser el Naproxén, una medicina conocida también desde hace varios años.
Sin embargo, el riesgo cardiovascular no es el único problema que pueden causar los antiinflamatorios. Tal vez la complicación más frecuente es el la toxicidad gastrointestinal. Los antiinflamatorios pueden causar gastritis medicamentosa y en casos severos, hemorragia gastrointestinal. Es por esto que el médico debe acompañarlos de un protector gástrico, y advertirle al paciente sobre esta complicación.
Pero no todo es malo en relación a los AINES. Un trabajo recién publicado revela que las personas que consumen dos o más grageas de antiinflamatorios semanalmente tienen 33% menos probabilidades de sufrir de la próstata. Parece que estos fármacos pueden prevenir o retardar la aparición de Hiperplasia Prostática Benigna.
Algunas recomendaciones sobre los AINES:
“Todo es veneno y nada es veneno, la dosis hace la diferencia”.
Bibliografia:
Cardiovascular Risk and Inhibition of Cyclooxygenase
JAMA. 2006;296
Albornoz A JC. Efecto Secundario de los AINES. Revisión . Revista de la Sociedad Médico Quirúrgica del Hospital de Emergencia Pérez de León. 1997;28(1):48-54.
St. Sauver JL, Jacobson DJ, McGree ME, Lieber MM, Jacobsen SJ. Protective Association between Nonsteroidal Antiinflammatory Drug Use and Measures of Benign Prostatic Hyperplasia. American Journal of Epidemiology. Early Online Publication August 11, 2006
Fuente: www.tutraumatologo.com