Fractura de tibia en el niño por el   Dr. Juan Carlos Albornoz.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 Las fracturas en el niño tiene dos características especiales:  Su rápida consolidación y capacidad de remodelación, y que en su reducción quirúrgica deben respetarse los núcleos de crecimiento, es decir, los puntos del hueso por donde crece el niño.

 

  Las fracturas de tibia representan el 8 % de todas las fracturas del niño. Ocurre con mayor frecuencia entre los 8 y 13 años.  

  Si la fractura es incompleta, en tallo verde o no está desplazada, puede tratarse  con inmovilización con yeso inguinopédico.  Si la fractura tiene una angulación mayor a los 5 grados, o cualquier grado de rotación externa o interna, entonces debe reducirse quirúrgicamente.

  

   Cómo métodos de fijación tenemos:   Fijación externa con tutor, placas y tornillos y  clavos flexibles endomedulares.

 

 

 

En niños muy pequeños se puede ver un tipo de fractura llamada fractura del niño que gatea ( TODDLER'S FRACTURE).  Ocurre con más frecuencia entre los 9 meses y tres años.  El tipo de fractura es en espiral, del tercio distal de la tibia, y puede ocurrir con un mecanismo de poca energía.  El tratamiento consiste en la inmovilización con yeso.